Lo que quise decir
Cuento un momento en que el canto de la cigarra se oye lejos, como un arte marcial de escuchar. Hablo de ideas que suben y bajan mientras sigo atento a lo que queda.
La escribí en noviembre de 2024.
Letra
Hubo un tiempo en que un canto de cigarra nos decía que fuéramos más allá de lo humano.
Hubo un tiempo en que abrimos las narices, un liberarte marcial tal vez suma el sumatorio.
Justo un siglo después del arte de los rumores,
eran voces organizadas, pero desde el mismo sitio.
Podemos al enjambre como cantar, y la oferta aún sigue para el que escucha.
Oh, nos preparan para algo grande todavía ahora,
dicho de otra forma, sigamos en guardia.
Entre muchas cosas que podrían ser beneficiosas,
que se intuían pero no acabaron aceptando.
Se enteraron de verdades descartadas y banales
que se han sabido siempre, pero no lo captaron.
Os llevamos en la pupila, tal vez junto a la retina,
mas para nada porque es un marco que se avanza.
Nos espera una volumetría constante llenada mucho.
Hay cantidad, hay cantidad que ya secunda.
No pensemos que ahora damos crédito
o que somos perjuicio juicio que acaba de llegar,
o si no que podemos dejar reposo en el presente
y a eso le hablo yo esperanza que sea interna
y cada treinta y tres pero para que sea un rey.
Finalmente, como ahora todos los curiosos que siguen en igualdad.
Oh, no pensemos que ahora damos crédito
o que somos perjuicio que acaba de llegar,
oh, sino que podemos dejar reposo en el presente
y a eso le hablo yo esperanza que sea interna
y cada treinta y tres de en uno emerge finalmente
para todos los curiosos que siguen en guardia.


