Lo que quise decir
Las drogas y el alcohol no tienen ningún glamour ni épica, solo traen hospitales, infartos y estragos reales a la salud. La estadística no negocia y la fiesta siempre termina cobrando una factura muy alta en la vida.
La escribí en septiembre de 2025.
Letra
Yeah, no mueren poses, la coca te sube en seco,
la presión, vaso espasmo y vasculitis.
En la primera hora tras meterle al riesgo de infarto su 24 veces.
No existe estaquicardia y arritmia, isquemia y luz fría.
En la unidad de cuidados intensivos no hay épica,
solo monitores y la noche vacía.
Solo un par de rayas con birras, error de cálculo serio.
Hígado fabrica coca etileno, cardiotóxico traicionero.
Más paradas, más lactato, más ingresos en intensivos.
Mezclar es comprar papeletas para funerales furtivos.
Y tu joven, la coca clava minutos en tu arteria cerebral,
vasos contra trombo en autopista principal.
En mi parec los 28, luego hospeda en lugar de after,
la fiesta termina en silla, el futuro se te hace desastre.
España midió la cohorte, jóvenes con consumo problemático de coca,
mueren cinco veces más que su generación.
La estadística te enfoca, si además hay opioides,
la curva sube como fiebre en agosto,
la línea de vida se acorta, no hay trato con el costo.
Con la queta no pasa nada, dicen, pero pasa y duele.
Más de un cuarto de los que la usan a menudo tienen vejiga que muere.
Urgencia, dolor, cistitis, capacidad que se desploma en minutos.
Primer tratamiento, dejarla y luego rezar por no tener más sustos.
Cabeza y cablado, la farlopa no suma, te lo resta.
Atención y memoria de trabajo caen, función ejecutiva en la cuesta.
30% de dependientes con deterioro global clínico.
Incluso recreativos salen tocados, 12% el daño es verídico.
No se vende el futuro en gramos, se hipoteca el calendario.
Productividad en llamas, entrevistas fallidas, salario precario.
La cuenta del país ya lo sumó, más de 1400 millones de euros al año.
La economía personal se hunde, el porvenir se queda en extraño.
La calle no es mito, es destino.
Estad sin broma en Europa, en personas sin hogar,
el consumo problemático asoma entre 8 y 59 por ciento en estudios con rigor.
Banco fr para desayuno, alba alberga y desfase de dolor.
Poli consumo de benz, farlopa y alcoholazo, costel que te ahoga.
El diafragma se apaga mientras el corazón se emboba.
Sobredosis no es solo agujas, son mezclas y aspiración.
Ambulancia que no llega, amigos que se van, familia en rotación.
Tromboembolia y embolia pulmonar, aorta rota como papel.
La coca vuelve coagulante, el río corta el puente y duele en miel.
No hay poena, hay tomografía y heparina con sentimiento tembloroso.
El miedo firma contigo, el destino se vuelve borroso.
Solo los fines, dijeron todos, y todos se engañaron.
La dosis sube, el sueño baja, los ánimos se apagaron.
Depresión y ansiedad, psicosis y sombra en el retrovisor.
Ideas negras como túnel, tu reflejo te da pavor.
Yo controlo, dices, pero la estadística no negocia.
El córtex frena menos, compra más mentira y desidia.
La memoria se agujerea, la planificación se oxida.
Las oportunidades se fuman y el tiempo no te lo fía.
No romántices el polvo, no es nieve, son neuronas en saldo.
No erótica en la raya, es regla de tres con destino amargo.
Apaga el alcoholazo, no equilibra, fabrica coca y tileno.
Ni compensa ni te mima, solo adelanta el duelo.
La libertad no es elegir cadena, es elegir ma.
La ciencia ya habl, el arte lo grita con ganas.
No hay en desfibrilador, no hay glamour en un ictus,
no hay yo control en una madre que no reconoce a su hijo en el busto.
Y hoy respiras firme en tu pecho sin tinta,
cuerpo y mente y cartera y barrio, no consumo así se pinta.
Corta el circuito antes del parte,
mejor sudor de gimnasio que sudor frío en la camilla.
Hay un final demasiado escaso.
Y si alguien te vende el cuento de la raya salvadora,
recítale estos números y deja que el silencio aflora.
La música suena mejor sin taquicardia en tu rima.
La vida rima más cuando no te juegas la vida en la esquina.


