Lo que quise decir
Aquí hablo de una relación marcada por la dependencia y los excesos, donde el daño mutuo se convirtió en nuestra forma de estar juntos. Reconozco que me costaba distinguir entre el cariño y la autodestrucción.
La escribí en noviembre de 2024.
Letra
Si alguna vez te desé más de la cuenta,
cuando yo cuento cincuenta,
tú le pones veinte más.
Si me casé con tus besos,
oxidados por el humo del cigarro,
fué porque yo soy igual.
Si me volví un adicto en ser de compañía,
quizá con demasía
al parecer eres mi cruz.
Aún me acuerdo todavía
que decías
que sin mí tú no eres tú.
Si no sé estar sin tu beso de soplillo,
sin la falta de tornillos
que tú me has hecho perder.
Si no sé estar sin tu foto en el bolsillo,
sin las yemas de mis dedos
esculpidas en tu piel.
Si no sabía hacer la O con un canuto
cuando al fin te conocí
acariciándome la voz
en aquel viejo instituto
en los lavabos
tan pequeño y tan precoz.
Quiero ser fiel al manual de los excesos,
besarte los besos,
pisarte los pasos,
llenarme los vasos de ti.
Y cuando me mates,
cuéntales que no fui bueno,
que estaba muy negro por dentro
y mi aliento alentaba alquitrán y carmín.
Si me ha escapado ya diez veces este año
de tus golpes y arañazos,
tu tortura de carbón.
Si regresé tantas veces de mi huida
porque el daño era más grande
con la ausencia del dolor.
Si me volví un adicto en ser de compañía,
cada vez que regresé
para jugarme la salud.
Aún me acuerdo todavía
que decías
que sin mí tú no eres tú.
Quiero ser fiel al manual de los excesos,
besarte los besos,
pisarte los pasos,
llenarme los vasos de ti.
Y cuando me mates,
cuéntales que no fui bueno,
que estaba muy negro por dentro
y mi aliento alentaba alquitrán y carmín.
Si alguna vez te besé más de la cuenta,
cuando yo cuento cincuenta,
tú le pones veinte más.

