Lo que quise decir
Hablo de la tendencia humana a crear sistemas cerrados y dogmas para intentar explicarlo todo. Esos lenguajes totales terminan por excluir la duda y repetir siempre el mismo sesgo.
La escribí en junio de 2025.
Letra
Ruge el trueno en mi pecho, como un diablo me llaman.
Soy muerte y éxtasis, arrastro el fuego al infierno.
He tomado el amor de tu madre y las cenizas de tus padres.
Yo soy el creador, el gran yo soy, el reído de los dioses
Mis ojos están ciegos, pero aún puedo ver
Los rostros de los hombres, sus vidas no significan nada para mí
Soy el demiurgo
Mi voz es como el trueno
Mi alma es como la muerte
No te arrodilles ante mí
Porque soy el infierno mismo
Reina la destrucción en mi corazón.
Mi amor es como el fuego.
El universo está lleno de mi odio.
No te arrodilles ante mí.
Mis ojos están ciegos.
Aún puedo ver los rostros de los hombres,
sus vidas no significan nada para mí.
¡Soy el Demiurgo!
La figura del Leviurgo, tan poderosa y cruel en la canción
No es un simple mito ni un dios ajeno al hombre
Es, ante todo, el resultado de una maquinaria humana muy concreta
La capacidad de crear sistemas de pensamiento que acaban esclavizando a quienes los inventan
Cuando el Demiurgo dice, mis ojos están ciegos, pero aún puedo ver los rostros de los hombres.
Sus vidas no significan nada para mí,
está encarnando la actitud del mago negro, del brujo del lado oscuro, del creador de sistemas cerrados.
Y me da narrativas que terminan por devorar la libertad interior de los demás
Estos demiurgos no operan solos
Nacen de la tendencia humana a generar explicaciones totales, teorías cerradas, dogmas y lenguajes propios, lo que hoy llamaríamos metalinguajes, que aseguran comprender el todo, pero solo reproducen el mismo sesgo, una y otra vez.
Cada vez que un grupo humano crea un sistema para explicar el mundo, inevitablemente ese sistema desarrolla sus propios filtros.
Sesgos de confirmación, exclusión de la duda, rituales vacíos, símbolos repetidos, hasta la saciedad.
Al principio puede que surja de una búsqueda auténtica de sentido.
Pronto la necesidad de control y de diferenciación genera una nueva religión, una ideología, una ciencia, una secta, una corriente espiritual única.
El siguiente paso es la creaci de la metanarrativa
La historia principal que da sentido y estructura a todos los hechos y que interpreta la realidad siempre desde un mismo eje
Que controla esa metanarrativa, controla el significado, los valores, incluso el lenguaje y las emociones de quienes participan en el sistema.
Ahí es donde aparecen los demiurgos egoístas, personas, a veces grupos, que se erigen en autoridades del discurso, se consideran portavoces de la verdad y acaban en su afán de dominio, diseñando auténticas cárceles mentales para los demás.
La historia está llena de magos negros y brujos del lado oscuro
Líderes que fundaron religiones, dictaron doctrinas, crearon escuelas filosóficas, sistemas económicos, teorías de poder
No necesariamente como un acto consciente de maldad, sino arrastrados por su propio deseo de control
Su humanidad, o su miedo, o a la incertumbre
Cada vez que alguien sustituye la experiencia directa de la vida por el dogma
Cada vez que una comunidad repite fórmulas ajenas y excluye la duda
El del miur compre la cise
Multiplican los segredores colectivos
Entidades mentales alimentadas por la emoción y la repicción
Que a la larga termina
Dominando a sus propios creadores


