ClaroscuroEl sombrerero con diagnóstico
El Conejo Blanco, heraldo del tribunal. Ilustración de John Tenniel.

Loff Quotes

27 de abril de 2025 · 5:20

Lo que quise decir

Cuento mi tendencia a salirme siempre del camino correcto para buscar respuestas imposibles. En ese empeño perdí a quien caminaba a mi lado y acabé cometiendo errores de los que ahora me arrepiento.

La escribí en abril de 2025.

Letra

Me he pasado la vida buscando la regla que rige a la excepción,
las reglas que gobiernan lo que escapa a la causalidad.
Mientras otros se acomodaban en la linealidad del mundo,
yo me lancé a explorar los márgenes.
No me interesaban las normas, me interesaba lo que las desbordaba,
no la ley de gravedad, sino el instante improbable en que alguien flota.

Desde temprano intuí que debía existir un lenguaje oculto,
un mapa de correspondencias invisibles que enlazara milagros dispersos,
casualidades imposibles, grietas en la continuidad del tiempo.
No quería encajar, quería entender por qué Abba se encaje.

Así emprendí el viaje, una locura buscada,
una caída controlada hacia el símbolo, el arquetipo
Lo que no se explica sino que arde.
Creí mantener el control, me equivocaba.

En el camino perdí cosas que no deberían perderse,
sobre todo a quien caminaba a mi lado.
No porque no amara, no porque no fuera amado.
La perd porque ped sacrificios que nadie deber pedir.

Hubo un tiempo en que sellamos un pacto sencillo:
vivir con nada m que amor y locura.
Dejé atrás planes, carreras, seguridades,
abrazamos barrios polvorientos, días largos, noches incendiadas,
risas que abrían el techo de la casa,
silencios que ahora daban la confianza.

Cometí errores, mentí donde debía ser claro,
arrastre sin querer forzar, confundí el vértigo con el camino.
Aún así hubo treguas, viajes a tierras antiguas,
promesas bajo cielos sin sin dueño,
hogares construidos con manos temblorosas,
hasta que el desgaste pudo más.

Hubo pausas regresos, una convivencia renovada
a un perro recién llegado, sueños de hermanos en casas frías,
pero las fracturas ya estaban inscritas.
Llegaron los fracasos laborales el amparo familiar
y en medio de todo el peso de no haber sabido cuidar.

Diciembre trajo el silencio el invierno definitivo.
Despu vinieron los abismos la soledad los hospitales las reca.
Relaciones breves, honestas, heridas desde el origen.
No podía entregar un corazón aún anclado al duelo.
Algunas se rompieron porque no supe negar lo evidente,
que seguía caminando en un recuerdo que no cedía.

Cuando creí poder enmendar me equivoqué de nuevo,
torpes intentos de hacerme oír a distancia,
levantaron muros aún más altos.
Las palabras que debían sanar, hirieron,
los gestos que quería entender un puente, cerraron más diez puertas.

Aun así escribí, cuando ya no podía hablar,
cuando el exilio era completo.
Seguí escribiendo, porque amar en su forma más desnuda
Es seguir nombrando, ando en silencio.

Hoy en alg rinc disperso respiran todav poemas conciones concesiones veladas
esperando tal vez ser vistas alg d no para reabrir vida
sino para dejar constancia de aquello que fue real.

No puedo forzar la mirada del otro,
no puedo invocar el perdón,
no puedo regresar a don todo ardía sin culpa.
Solo puedo contemplar la distancia que yo mismo edifiqué.

Así es el precio en buscar la regla que rige la excepción.
Haber rozado el milagro y haberlo perdido por intentar atraparlo con manos torpes.