ClaroscuroEl sombrerero con diagnóstico
El Conejo Blanco, heraldo del tribunal. Ilustración de John Tenniel.

Loff Quotes

3 de enero de 2026 · 5:07

La eternidad familiar

Lo que quise decir

Hablo de la soledad y de cómo la noche detiene el tiempo dentro de casa. En la cocina encuentro refugio contra el frío de la calle y las preocupaciones diarias. Solo quiero descansar del peso del día y encontrar un poco de paz.

La escribí en enero de 2026.

Letra

El mundo se ha parado fuera de este cristal,
la ciudad es un gigante que duerme en su final.
El termómetro baja, el mercurio se congela
y yo aquí dentro vigilando como un centinela.

No hay ruido de coches ni pasos en la acera,
solo el zumbido eléctrico de la vieja nevera.
Buscando un refugio contra la tempestad
en este santuario de pura soledad.

La luz fluorescente parpadea un momento
mientras busco las palabras y calmo el pensamiento.
Es curioso como cambia la forma de las cosas
cuando la noche borra las sombras peligrosas

Y todo se reduce a un vaso y un rincón
a la paz imprevista esta habitación.

La nieve empezó a caer a medianoche
y es verdad que donde se está mejor es sentado en la cocina
aunque sea la cocina del insomnio.
Allá hace calor, te preparas algo
bebes vino y miras por la ventana
la eternidad familiar.

La eternidad familiar
ese cuadro quieto donde el tiempo no existe
donde no hay secreto.
Un trozo de queso, un poco de pan
las migajas de un día que ya no volver.

Afuera el blanco lo cubre todo sin piedad
borrando las manchas de la realidad.
Pero aquí el aire es denso, huele a café y a vida
una trinchera caliente, una tregua concedida.
Miro mis manos cansadas sobre el hule gastado
y pienso en las batallas que yo he librado.

El reloj avanza pero no me quiere herir
esta noche, no hay deudas que tenga que cumplir.
El silencio es un manto que me abraza los huesos,
más valioso que el oro, más dulce que los besos.

¿Por qué ibas a torturarte por saber si
nacimiento y muerte son solo puntos?
Puesto que la vida no es una línea recta
¿Por qué ibas a atormentarte al ver el calendario
y a preocuparte por el valor que está en juego?

La nieve empezó a caer a medianoche
y es verdad que donde se está mejor es sentado en la cocina
aunque sea la cocina del insomnio.
Allá hace calor, te preparas algo,
bebes vino y miras por la ventana,
la eternidad familiar.

A veces el miedo entra por la rendija
te susurra al oído, te busca y te fija
te habla de dinero, de lo que no has logrado
de los sueños rotos que has abandonado.

Pero esta noche la nieve lo silencia todo,
convierte la angustia en un simple recodo.
No escuches al monstruo que vive en la carencia,
escucha la calma de tu propia presencia.

¿Y por qué ibas a admitir que no tienes ni para zapatos para ella?
¿Y por qué ibas a envanecerte de que sufres más que los demás?
El sufrimiento es un traje que nos queda pequeño
un disfraz de tragedia, un absurdo diseño.

Todos cargamos piedras, todos tenemos sed
todos camamos peces en la misma red.
Ella tendrá sus zapatos o tal vez andará descalza
pero el amor no se mide por lo que el dinero alcanza.

La dignidad reside en mirar el temporal
y seguir bebiendo vino en este acto ritual.
Aunque en la tierra no existiera el silencio
ese nevar lo habrías inventado ya en su sueño.

Ese nevar blanco, puro y absoluto
que convierte en siglos cada minuto.
Ya no hay preguntas, se han ido con el frío
se han ahogado en el fondo de este vaso vacío.

La cocina es el centro del universo entero
no necesito mapas, ni brújula, ni sendero.
Solo esta luz amarilla y el calor del hogar
mientras veo los copos caer y bailar.

Tresor, solo ni un gesto nada
de que acercarla, solo la nieve.
Solo la cocina, solo tú y la eternidad familiar.
Nada de que hacer gala.
Silencio.