Lo que quise decir
Describo la intensidad de un amor físico que deja marcas, la espera en la madrugada y el cansancio de las horas vacías. Es el rastro de la entrega absoluta en la cama y el dolor de lo que quema por dentro.
La escribí en marzo de 2026.
Letra
De luz a luz, de carne a carne
Casi en almíbar el sudor, la sed y la duración
Una forma envistiendo el vacío
Un estar por estar clavado en ti
Una espera insensata y en desnudez total
Definitivo, único ardiendo
Ese amor que tomé con la punta de los dedos que nos devoró en la cama
Ese amor ahora se cae de la sábana, sigue estando, sigue diciéndome
Est doliendo de puro roce
Est todav sangrando
Ese semen todav corriendo por las piernas
Su dedo chup
Sin nada que te sirva ni te espere
Te está llamando con el cuerpo abierto, con la vida
Con todo lo que tuvo entre las piernas, con desesperación
Con sed, con llanto
Como si fuera aire, como si fuera luz
Y tú le ahogaras el grito en la garganta
Con estas manos, queridas y sucias
Que ya no saben a qué colchón aferrarse
Creían haber llegado a ser, dije que eso era todo, el golpe y el final
Y lo es, noches sin cesar, noches de asfixia y de entrega
Preguntaste si en las madrugadas vacías
No sentir la estrella quem la frente
He quemado los candores m
He sentido pu penetrando mi alma y mi cuerpo
He quemado mi tierra, he quemado mi agua
Después de haber amado tanto
De haberlo bebido todo de ti
Con los ojos cerrados, corriendo ciego sobre tu vientre
Pronunciando lo inefable en un gemido sordo
De haber sido de todos y ahora solo tuyo
Que resta en la luz con las manos heridas
Después de la boca tensa y el trago dolido de la garganta seca
De tanto morder con los ojos quebrados de placer
Y las horas repletas que nos dejan exhaustos
Que restó en la luz cuando el rojo coronó el techo
Recordando súbito que eras pura carne
Y te abren los labios, los estíos hondos
Daríamos todo por deshacer este rostro velado
El cuerpo destinado
La mirada golpeada
La mancha blanca
El p
El hilo
La simiente espesa resbalando por tus piernas
El rastro vivo de la noche derramada
Que tus dedos recogen despacio
Que tu boca prueba en el lodo de la madrugada
En la luna quemada por el sol
En la sangre en la piel reseca
Queda tu sombra temblando
Queda un eco animal entre las paredes
Queda un ruido roto
Se evanece
Se ciega y nunca conoce nada
Hasta que alcanza el fruto mordido
Que le vele los ojos
De luz a luz


